miércoles 11 de noviembre de 2009

Un sitio irreal


Bajo la luna contigo

parece una noche de campamento,

se escuchan los grillos bien fuerte,

el aire es diferente,

en verdad es una noche corriente

la gala se la has dado tú.


Con esos ojos estrellados

me miraste fuerte

pegando a mi piel todo el misterio de la noche.

Me embriagué como una hoja que meció la brisa,

me estremecí antes de que acercaras tu boca para besarme.


Se desató un torbellino del que no quise escapar…

me quedé hasta que me envolvió por completo

y me transportó a un lugar que jamás había soñado,

amanecí inmersa en ti,

enredada de inmediata.


Ya de madrugada el silencio cobró peso,

la negrura del firmamento se intensificó

y el rocío amablemente pintó el ambiente;

lo embelleció dándole sublimes tonos satinados

para mis ojos extasiados de agrado y placidez.


La brisa, ahora más fresca, se arremolinó por mi cintura

y un escalofrío me hizo tiritar;

de inmediato me arrimaste más a ti por cobijarme.

Me dejé llevar una vez más por esas manos suaves,

me perdí de vuelta en un sitio irreal, remoto, perfecto...

donde dan ganas de anclar pero solo se puede transitar.



sábado 24 de octubre de 2009

Besos rotos


Siento ruido de cristales
rompiendo en tus labios,
siento el frío del metal
manando en mi cuerpo,
la desolación del desierto
en las palmas de mis manos.

Me corre por las venas
una suerte de resquicio del ayer,
culpa, bronca, ira;
un manojo de recuerdos buenos, malos,
sueltos y enredados,
melancolía, pena, sabor a hastío…

Hay un sentimiento aquí latente
pero ya no está vigente.
Ese fuego apasionado
ha optado por ser calma,
ha mutado a la quietud,
se ha quedado estancado, aburrido y callado,
ha dejado de ser si.

Aquello que era hermoso y tan ardiente
se ha vuelto hoy helado y muy hiriente,
fue extinguiéndose poco a poco
junto al instinto de insistir.
Pesa plomo la despedida,
se hace eterna
y se hace urgente concluir.

Se ha quebrado el dulce encanto,
no lo pude reparar,
solo quedan besos rotos
implotando en mí,
obligándome a discernir.
Duele el cuerpo, el corazón, el alma…
Es la hora de partir.


domingo 11 de octubre de 2009

Ojala no me importaras

No mereces que te escriba,
¡que fastidio que sirvas de musa!
ojala me gustaras menos
y diera lo mismo si llamaras,
si te fueras o quedaras…
Ojala no hubiera hecho planes contigo
así no esperaría tanto ese maldito mensaje
que tardas tanto en enviar.
Ojala no sea tarde luego…

Cuando estamos juntos todo es fantástico,
pasión y locura,
un estallido de cómplices sonrisas
y montones de emociones simultáneas,
todo es tan perfecto…
se inunda el ambiente alrededor,
¡explota en pura adrenalina!
pero es fugaz como una estrella de deseos
y eso no es lo malo,
lo malo es lo esporádico.

Ojala fueras esporádico también en mis pensamientos,
o permanente en el día a día,
da igual…
Lo que molesta es la diferencia,
la desigualdad de condiciones.
Eso que me hacer sentirme un poquito mendiga
siendo yo tan digna en la vida.

Maldito sea el poder que te da ese sublime encanto
que me tiene a maltraer.
No se porque Dios te ha concedido esa ventaja
y porque la utilizas tan mal.
¡Inescrupuloso!
¡ojala pudiera mandarte a cualquier sitio bien lejano!
No se si me molesta mas tu preciosidad
o mi debilidad…
me siento una tonta hipnotizada.

El deseo de verte se torna por momentos tan intenso
que domina por completo mi atención,
hasta que se vuelve insoportable el pensamiento
y necesito quitármelo de encima.
Quisiera arrancármelo y que se me pase la urgencia,
como quien renuncia a un trabajo pesado…
que bueno sería mirarte ajena, de lejos
y poder decirte con orgullo: ¡Hasta acá llegamos corazón!
ya no te necesito…
acude a otro sitio con esa hermosa pero tortuosa
manera de amar.

No me alcanza ni para empezar
la efímera magia que me das,
yo te necesito más frecuente,
no estampillado pero tampoco ausente.
Ojala no me importaran las presencias y las ausencias,
ese asunto ruin del tiempo y la frecuencia,
ojala pudiera disfrutarte siempre
con el don de la paciencia pero no…
seguiré así odiándote
en la misma proporción de mi deseo.
Te borraré tantas veces como pueda y te volverás
a dibujar aquí hasta tanto yo lo quiera.

jueves 24 de septiembre de 2009

Suspiro demandante


Amo tu suspiro

es tan dulce, tan tierno…

lleva al hombro la pasión,

carga con numerosas esperas

y toneladas de ganas.


Habla de la opresión y de la rebeldía,

cuenta de la injusticia de la lejanía

con dejo de tristeza y resignación,

me hace tiritar de pena, alegría y amor,

todo a la vez.


Te sostengo con la mano en el cristal

con reciproca comprensión,

se exactamente lo que sientes,

lo tengo aquí latente…

en el corazón.


El suspiro rezongoso

que se subleva ante la distancia,

esa malvada tirana

que nos obliga a volver a perder ese beso por hoy.


Esas ganas locas de amarse y no poder.

Que ganas de tocarte los labios cuando suspiras…

y sentir el vapor cálido de tu soplido

humedeciéndome el rostro.


No imaginas cuanto quisiera yo

complacer la demanda de tu suspiro,

arrancártelo de cuajo,

remplazarlo por una estridente sonrisa,

luminosa como esa mirada tan linda tuya.


Te imagino a mi lado, muy cerca

y el sonido de la respiración provocando frenesí,

locura preciosa,

placer de vivir.




domingo 13 de septiembre de 2009

Lágrimas

Con los ojos irritados
de tanto llorar,
mi mirada te busca,
te quiere contar;
lo que mis labios sellados
se quieren callar.

Y si mis manos inquietas
te quieren tocar,
mis piernas prudentes
me dejan acá.

Porque no puedo amarte,
no puedo salvarme
de mis pesadas lágrimas
de amor errante.











miércoles 2 de septiembre de 2009

Un príncipe intangible


Yo ya no me creo el cuento del príncipe azul,

ya se que no vendrás a buscarme,

y te sigo esperando igual.

Se que no vendrás

y sigo acá…

La verdad que no lo asumo,

no me parece este final.


No se que hacer

para entender,

no se que hacer

para aceptar que he de fallar

…siempre.

Odio perderte en cada cruce.


Yo me alejo por salvarme

pero conservo el corazón

repleto de mi amor por vos,

no se me agota nunca este cariño que te guardo

aunque intente derrocharlo,

arrojarlo al son del viento,

es imposible…


¡Yo insisto!

te conozco,

sos mío.

Debe haber algo que yo pueda hacer,

tiene que existir un punto en donde se una la historia,

sino para que tanto padecer…

sino a que vienen las revelaciones y eso de comprender.


Te conozco muy poco

pero hace tiempo…

te amo desde siempre

y sos lo mejor que no me pasó en la vida.


Me haces eternamente feliz

estés donde estés.

La distancia no existe,

es mentira.

Acá estas vos conmigo,

como siempre…

cantándome al oído la melodía mas dulce

y ahí estoy yo,

a tu lado…

susurrándote versos de amor.


Pero no basta todo esto,

es efímero…

me falta tu esencia,

te tengo con cuentagotas,

y las pequeñas dosis de ese dulce que me fascina

van trasformándose en veneno que me hace daño,

que me atosiga.

Tu presencia es un extremo que me da vida y me mata

una y otra vez.


Pienso que existe, existió o existirá

un mundo en el que estamos unidos vos y yo

y también felices…

Ojala Dios me escuche

y un día se produzca el milagro que ansío tanto:

vos y yo juntos,

serenos y sin testigos

en la misma habitación.


martes 25 de agosto de 2009

Encrucijada


En una encrucijada

se baten a duelo

mi respeto y mis ganas.


Por que no quiero estar toda la vida

con tu fantasma caminándome a la par,

no quiero que cada amor lleve tu sombra.


Un gran amor,

un pésimo amor,

una mala historia

y la más fuerte.


A veces no quiero y a veces no puedo

desligarme de ti,

de este amor para siempre

que nunca existió.


Se que no me va a curar el tiempo,

que las lagrimas que derrame

no me lavaran el sentimiento

que tengo por ti.

No se irá…

se quedará ahí.


Me gustaría a veces no tener esa certeza

que solo me sirve para adiestrarme,

para acostumbrarme a vivir con tu falencia,

pensando en que algún día talvez lo aceptaré…


Yo tengo que descubrir porque,

quiero que se me explique

eso que siento…

quiero comprender que es esto que conservo de ti.


Pareciera ser un purísimo sentimiento

por lo profundo e intenso

pero es insano,

domina corrompe y lastima.


Y sigo parada inmóvil

en esta encrucijada

pensando en lo que perderé y en lo que ganaré.

Tramando la estrategia más sabía

para salirme de aquí.



martes 18 de agosto de 2009

Tonta prudencia


Amo y señor de este cielo,
dueño absoluto del tiempo,
contestarás tus preguntas un día…
tan solo hallarás las respuestas con fechas vencidas.

No sabrás nunca que fue que pasó,
le diste muchas alas a tu imaginación
y fuiste sin rumbo contra reloj.
Talvez te perdiste y te creíste desorientado,
solo aturdido y no equivocado.

Un día al volver hallarás la puerta
que no esta cerrada,
esa que ni te atreviste a tocar,
…siquiera Dios sabe de eso,
tan solo vos te negaste el acceso.

Te olvidaste sentir
pensando en mañana y la vida…
Vida que se te hace difícil
por ignorar lo importante,
por entregarte a los brazos del viento
que te lleva y te trae,
te acerca y te aleja de mi;
te arrastra y te dejás
porque si te levantás
de todos modos no sabes
a donde diablos irás a parar…

Difícil sos prisionero
pero más difícil sos libre,
desconociendo el camino.
No deberías temer,
no duele tanto,
ya después… se hace duro el corazón
por tantos golpes.

En verdad te digo, ya no sufras,
¡te lo pido!
volveremos a encontrarnos un día,
con vos y conmigo,
vos y yo, nos reiremos de nosotros en pasado.

Se que llorarás al ver aquellos ojos
tan repletos de sentidos,
esa mirada que es tan fuerte
que se sale por los poros
y lastima,
se que lloraré aunque no sirva de nada…

Quisiera evitarte el dolor,
pero solo el intento lo intensifica.
Extrañarás todo aquello que tuviste y no supiste.
Añorarás lo que perdiste tantas veces…
El deseo que soñaste y concedido rechazaste.
Recordarás ese momento clave,
cuando nace,
y el minuto en que clavaste dagas
a la posibilidad de ser feliz.

jueves 13 de agosto de 2009

La estrella de mi alma


Sos la estrella de mi alma,

se oscurece mi interior

progresivamente

sin vos…


Te llamé con la mente,

con el corazón,

te pedí una señal

por favor…


Me dije que si no aparecías

intentaría olvidarte.

Entonces viniste…

me llenaste de rosas

la vida.


Siempre regresás

cuando la fe en este idílico amor

se desmorona,

me invadís de nuevo,

la reconstituís

y recuperás tu puesto,

el que intenté destronar.


Se una vez más que no me equivoqué,

reafirmo y confirmo

que entre nosotros hay una poderosa conexión,

me siento de otra galaxia…


Llegás,

te acomodás

y le das un poco de paz a mi alma,

me calmo de dudas

y luego te vas…


Me quedo otra vez sin vos…

colmada de sueños,

dolida pero no triste,

porque se que volverás igual que siempre

y que no resistiré la tentación.


Mientras tanto haré de cuenta que te olvido,

jugaré a que entendí bien la lección.

Pasaré el tiempo con mis cosas y otra gente,

amaré y seré feliz.

Pero acá dentro (oculto) seguirás brillando igual

como el sol de esta bendita tierra.


Sos la luz que se apaga y que se enciende

todo el tiempo…

que destella y que se extingue,

que estalla y se propaga.


Me ilumina, me oscurece,

me matiza tu fulgor.

Yo te amo discontinúa,

yo te amo así fugaz,

yo te dejo que me quemes

no te puedo apagar…

sos la estrella de mi alma.




sábado 8 de agosto de 2009

Quien no conoce la resignación


Un ser caprichoso, necio, porfiado…

alguien que se remonta al pasado

armando la historia de su sentir,

buscando la pieza perdida de su legado.


Ese que ha conversado consigo

y se ha dicho tantas veces ¡detente!

como intenta otra vez…

ese que ha perdido noción de los límites de la razón.


El que ha andando de puntitas por su inconciente

por no despertarse de un sueño,

por no desperdiciar un anticipo del regalo precioso

que espera obtener un día,

el premio valioso por su osadía…


Un ser que se deja llevar por la mano de su corazón,

que lo sigue sin ton ni son.

Que es tan fiel a el

que sin querer

le ha cedido el dominio de todo su ser.


Alguien que nunca sabe en donde estará

porque no concuerda lo que planea

con lo que hará.

No puede hacerse promesas

porque inevitablemente se defraudará.


Ese que ha frecuentado

los sitios más fríos y oscuros

y ha decidido igual volver,

una y otra vez…

a ver si alguna vez

por la gracia de dios emana el color y luz,

a ver si alguna vez

se caen los muros…


El que no resigna la pérdida,

el que no entiende el no,

el que insiste y persiste

aunque se encuentre abatido y vencido.

Pase lo que pase prosigue en el camino,

en el camino difícil, en el espinoso,

en el mas incomodo y peligroso.


Saltando todo lo adverso el que cree que está meta,

presiente la dicha allí

y no le interesa si alguna vez la llegara alcanzar

porque no hay otra postura que pueda adoptar.

Su certeza es tan firme como descabellada

y puede que su lealtad sea absurda

pero es sagrada.




viernes 7 de agosto de 2009

Saldo amargo


Pagué caro conocerte

y ya culpé mucho a mi suerte,

hoy doy fe que no fue obra del destino,

fue tu mano maliciosa la que me cerró el camino.


Llegaste sin aviso

y sin permiso te quedaste,

transitaste por mi vida como el dueño,

me robaste el albedrío.


¡Tengo que cobrarte!

porque no pensaste cuanto vale cada herida,

me gasto la vida curándome

de tus malas intenciones.

Vos mal negocio y yo… insolvente.


Ahorré temple para conservarte

pero no alcanzó,

gasté mucha paciencia

y todo se desmoronó.


Me declaro en bancarrota,

me dejaste al rojo vivo el corazón,

le vaciaste los bolsillos

y yo pago todavía…

el saldo amargo de tu amor.


viernes 31 de julio de 2009

Mi primer día de vacaciones


Trabajé duro todo el año y por fin llegó la hora de mi merecido descanso. Salí de noche, después de haber cumplido con el último e interminable minuto de la extensa jornada laboral previa a mi óseo premeditado de dos semanas.
Fui hasta mi casa en busca de un bolso repleto de cosas innecesarias, que tenia el peso equivalente al del equipaje de una familia numerosa. (Todos los años me propongo ir provista de un peso maniobrable, pero nunca logro hacerme caso). Arrastré el gran bolso hasta el remis que había contratado con antelación, y partí, rumbo a la Terminal de micros.
En cuestión de minutos estaría reuniéndome con mi amiga Loreley, que aguardaba allí. Cuando estaba a una cuadra de llegar, me asomé por la ventanilla del coche y la localicé de inmediato con la vista, (los colores de su atuendo nunca pasan desapercibidos), le hice gestos exagerados con los brazos para que ella me viera también, pero solo conseguí llamar la atención de los demás pasajeros, todos me advirtieron, menos ella, que lo hizo recién cuando me paré frente a sus narices. Estaba demasiado emocionada (igual que yo), por ser ese el primer viaje que haríamos solas, sin familia. Nos saludamos como si hubiéramos pasado un año
entero sin vernos y subimos al micro, que para ese entonces ya había arribado.
Era una noche preciosa y yo soñaba con ver el mar de nuevo, cerré los ojos y pude imaginar las olas rompiendo en las rocas, pude sentir el salitre y la brisa con ese perfume particularmente delicioso que caracteriza a la playa.
Mi sonrisa de ensueños provocó el codazo de Loreley, acompañado del reclamo y la pregunta: - ¿no te vas a dormir como haces siempre, no?-
-que… ¡no! - dije, solo estaba descansando la vista. Ella hizo un gesto de incredulidad y luego se hecho a reír. Hice un gran esfuerzo para vencer el cansancio por complacerla, es cierto lo que dijo, en todos los viajes me duermo, pero en este hice una excepción.
Cuando el chofer a viva voz gritó: ¡Mar del Plata! Nos incorporamos de un salto, ese era nuestro destino.
Llegamos cerca de las seis, con el amanecer. Lo primero que debíamos hacer era encontrar alojamiento, ya que fuimos aventureras y no quisimos alquilar desde Buenos Aires.
No llegamos a caminar una cuadra entera porque nos detuvo una señora muy amable para recomendarnos un hotel cercano. Loreley y yo deliberamos y resolvimos que sería apropiado pasar el primer día en un hotel, para dejar allí nuestro equipaje mientras buscábamos una casita (ese era el plan). Accedimos a la propuesta y nos dirigimos al hotel, escoltadas por la desconocida señora.
Al llegar el conserje nos hizo firmar un libro enorme, nos dio una llave y nos indicó la ubicación de la habitación. Ascendimos por una corroída escalera vieja y recorrimos un largo pasillo de aspecto lúgubre y silencioso. Al situarnos en la puerta del cuarto, se asomaron al pasillo unas ancianas que habitaban el cuarto vecino, murmuraron algo que no pudimos entender y regresaron dentro. Sin intención de faltar el respeto, Loreley y yo coincidimos en que se parecían mucho a las brujas hechiceras que tantas veces habíamos visto en los cuentos. Apreté la llave en mi mano, con temor y se la ofrecí a loreley, quien con un gesto de negación y de espanto me hizo saber que debía abrir yo. Lo hice con un poco de valentía y mucha preocupación. Tal como lo imaginábamos, la habitación por dentro era aun peor, tenía aspecto tétrico. La construcción antigua, el estampado de las colchas, el piso roto de madera y el chirrido de la puerta del placard que se abría sin siquiera tocarla, nos causaba escalofríos. Nos asomamos por el ventanal esperando encontrar refugio en la luz del día, pero desde allí solamente se divisaba un terreno baldío repleto de basura y de enormes roedores. Como si lo mencionado no fuera suficiente, había allí dentro un olor a moho intenso y permanente. Todo esto era demasiado para dos chicas adolescentes, por eso salimos de inmediato y nos propusimos encontrar casa antes del anochecer, no queríamos ni imaginar ese hotel en la oscuridad.
Caminamos por horas recorriendo inmobiliarias, no había muchas opciones disponibles, ya que no habíamos tenido en cuenta las fechas de recambio. Pero tuvimos suerte de todos modos, conseguimos un departamento cercano a la playa. Fuimos a verlo y quedamos conformes, era pequeño pero lindo, solo había que esperar que lo limpiaran para ingresar. Nos dieron la llave y la recomendación de volver en dos horas para instalarnos.
Sin dudarlo un segundo corrimos hacia la playa, estábamos desesperadas por ver el mar, (yo ya lo había admirado de lejos, al doblar alguna esquina mientras buscábamos alquiler), pero ahora ahí estaba… en primer plano, sin edificios que lo escondieran, tan imponente y bello como ha sido siempre. No importa cuantas veces lo haya visto, cada vez que lo veo me pierdo en su inmensidad, me emociono, nace en mi un sentimiento que me resulta imposible explicar.
-¡Mirá toda la gente que hay!- La voz de Loreley interrumpió mis pensamientos y me trajo de regreso a la tierra. Todas esas personas…, me resultaba imposible calcular cuantas eran, la playa estaba atiborrada de sombrillas y de mantas en la arena, no parecía haber un metro cuadrado disponible a donde alcanzaba mi vista. Le dije a Loreley que me parecía admirable ver tantas personas juntas, una al lado de la otra disfrutando un día soleado, pero que no era eso lo que yo tenía en mente. Ella interpretó mis palabras y me propuso caminar por la rambla, en busca de un sitio un poco menos habitado.
Caminamos cerca de una hora y comprendimos que tal lugar no existía. Compartir la playa con media población Argentina no estaba en nuestros planes pero tuvimos que empezar a considerar esa opción. Exhaustas nos dejamos caer sobre el medio metro de arena que nos correspondía, a nuestra izquierda había un señor barrigón que se asoleaba mientras dormía panza arriba en el bullicio y a la derecha una señora con un sombrero de paja abultado que no podía lograr que sus nietecitos dejaran de correr frenéticamente alrededor de su sombrilla, salpicando a Loreley y a mi con arena picante. Ya de mal humor decidí meterme al mar, juro que no me importó que el agua estuviese helada, tampoco a Loreley. Recuperamos nuestro entusiasmo y emprendimos la retirada, debíamos volver al hotel tenebroso a buscar nuestras cosas, ya habían pasado más de dos horas y era tiempo de mudarnos.
Tan pronto como llegamos al hotel, entramos a la horrenda habitación, tomamos nuestros bolsos (el de Loreley, “tan ligero como el mío”) y desaparecimos de inmediato.
Llegamos al fin, con el peso a cuestas, nos pareció interminable el camino hasta allí. Tomamos el ascensor y entramos al departamento. Para nuestra sorpresa, además de perfectamente aseado, estaba lleno de objetos personales que por supuesto, no eran nuestros. Loreley fue a buscar al dueño de la inmobiliaria, mientras yo aguardaba ahí. Cuando llegó el señor me pidió disculpas y me dijo que su socio, lo había alquilado desde Bs. As. sin consultarle y sin sospechar que el también lo había hecho. Como consecuencia, tuvo que buscarnos de inmediato otro departamento y solo consiguió uno mucho más grande, confortable y con mejor ubicación que este, por el que nosotras habíamos pagado. Debimos esperar otras dos horas por el aseo para ingresar. Cuando llegó el momento, mientras giraba la llave en la cerradura rogaba que no surgieran más contratiempos. Entramos y todo estaba muy bien, salvo algunos inconvenientes menores, como que el baño perdía, no había luz y también que debíamos mantener cerradas las ventanas para que no entraran los murciélagos que merodeaban por ahí. Nos reímos de todo aquello, al fin de cuentas…estábamos de vacaciones y nada mas importaba. Ya era de noche y fuimos a ver la playa en calma, paseamos por el centro y vimos maravillosos espectáculos en una calle peatonal. Permanecimos despiertas hasta muy tarde, lo recuerdo siempre, así fue mi primer día de vacaciones en Mar del Plata.


domingo 26 de julio de 2009

Amor infinito


Como si tuvieras una idea

de lo que sufrí por ti…

desde ese día en que me buscaste

y te dije que si,

no te saqué la mirada de encima,

te seguí,

me encontré en tus ojos

y lo mismo te pasó a ti.


Me abrazaste y tus manos tocaron mi cara,

mi cuello y luego mi espalda,

vistieron mi cuerpo con sentimientos insoportables,

con sensaciones irracionales.


Tus ojos miraron mi boca, deseosos,

me besaste y el tiempo se detuvo en mi rostro,

mi corazón estalló en un latido.

Te amé un millón de años

en solo un segundo.


Te esperé muchas noches

en bares perdidos,

me viste mil veces

buscando el olvido.

Traté inútilmente

de alojarme en tu corazón firmemente.


No pude sostenerme bien fuerte,

te levantaste y me dejaste caer…

Te fuiste sonriendo al ver mi tristeza,

la expresión en mi rostro te causa grandeza.

El amor se me nota

y te provoca lujuria

y me desata locura,

dolor infinito.


…Hubiera muerto por ti en ese instante,

sin siquiera pensarlo.


viernes 24 de julio de 2009

Tus mañanas


Hay
una atmósfera distinta que amo,
es aquí en esta precisa ciudad, en mi casa
y acontece temprano.

Amanece junto al sol
otro universo en el que anidamos un rato,
como si fuera una realidad alterna…

Son las mañanas
cuando despiertas
y balbuceas frases insólitas.

Reproduces cosas que soñaste o que viste
talvez entre ambos mundos,
mientras luchabas arduamente por despertar.

Tu pereza entrañable
se acurruca a mi lado
con una ternura extinta.

Tu expresión aniñada es tan dulce
que te ves inocente y sensible
como si no vivieras aquí.

Como si no pertenecieras al día a día,
a este país,
como si no te llegaran a rozar la indiferencia y el dolor,
como si solo fueras feliz.

Despojado de todos los males,
desprovisto de perspicacias,
carente de cualquier contaminante
eres un niño gigante.

Agradable y suave el aire contagia tibieza
,
avidez de compartir.
Tu semblante sereno como la brisa
genera valentía para empezar el día.

lunes 20 de julio de 2009

¡¡¡Feliz día del amigo!!!

La amistad es la forma de amor más pura y saludable, es como una pareja (pero no necesitamos que sea exclusiva) y es como una familia entera que no nos ha tocado en suerte y con la que no tenemos compromisos pero los sentimos.

Es el amor más libre, es espontáneo, es intenso y fundamental, no imagino la vida sin este hermoso sentimiento de amistad que tengo en el corazón, por eso hoy agradezco infinitamente a cada uno de mis amigos, por regalarme tantos momentos hermosos, por hacerme los días más coloridos y por dibujarme incontables sonrisas.


A los que viven muy lejos,


a los que están acá…


A todos mil gracias por hacerme feliz. : )

miércoles 15 de julio de 2009

Divina Poesía

Esta poesía es compartida, es una fusión de dos buenos amigos.

Divina Poesía


Mi habla, mi palabra,
mi gama de ilusiones…
te escribo, te repaso,

te acurruco en mis pasiones.

Te cobijo con amor,
entre sabanas de papel
de lo profundo del corazón,
siento como quemas mi piel.

Te siento aquí en el pecho cuando naces,

te inquietas, te alborotas
ya no aguantas y emerges,
te zambulles en las hojas.

Hija de mi puño y tinta,
Madre de mis sentimientos,

Amada serás por siempre,
por los siglos de los siglos eternos.

Eres musa, eres diosa,
fiel testigo del amor,
eres canto melodioso
de las almas con tu voz.


Eres Reina
porque yo te coroné,
eres Luna llena,
eres belleza de Mujer.

Lo más bello que me habita,
lo profundo de mí ser,
tú conviertes mis dolores

en tórridos versos de colores.

Puedo sentir tus labios,
puedo sentir que eres mía,
puedo robarte un beso,
pero tú me robas la vida.



Anthar & Paula

lunes 13 de julio de 2009

Notita de la autora

Muy buenas tardes!

En primer lugar quiero agradecer la presencia aquí de todos ustedes, son para mi un continuo estimulo, me hacen sentir muy feliz con los preciosos comentarios que me dejan y al visitarlos yo, me sorprendo, disfruto y me nutro con las cosas hermosas que escriben. Muchos de ustedes publican más seguido que yo y talvez no llego a tiempo a leer todas sus obras pero sepan que eso es únicamente por la excesiva cantidad de tiempo me quita el trabajo, solo por eso.
Hoy quiero compartirles otra gran pasión que tengo (además de las letras) que es la Fotografía, (comencé este año a estudiar para eso) y como son dos pasiones que se llevan muy bien y combinan se me ocurrió reunirlas, haciendo una especie de “fotopoesía” así que les dejó el enlace para que lo vean y me comenten que les parece, (obviamente acepto todo tipo de critica, no tiene que ser buena), es muy importante la opinión de todos Uds. : )

http://www.flickr.com/photos/sarayalita/3709382222/

Cariños para todos : )
Atte. Paula Olivieri

jueves 9 de julio de 2009

Corazones prevenidos


Corazones prevenidos,

que se escapan, que se esconden,
corazones resentidos,
que se niegan a ser parte del romance.

Hubo un tiempo en que fueron maltratados,
están heridos,
tienen miedo,
se volvieron ermitaños.

Lloran, sufren,
a los gritos se los oye reclamar,
buscan pociones mágicas,
para al fin poder sanar.

Con escudos en las manos
todo, todo les rebota,
si no hay riesgo no hay nada,
tampoco oportunidad.

Corazones prevenidos,
están ciegos,
son necios cobardes;
no se puede amar a la defensiva.

Por su afán de subsistir no sienten,
no laten, no viven;
encerrados en si mismos bajo llave,
se estrellan sin remedio,
contra sus propias murallas.

jueves 2 de julio de 2009

Destiempo de amor


El no absoluto no existe,

el pasado, el presente y el futuro

son relativos...


El amor no lleva cuenta,

no tiene conciencia,

no sabe de tiempo ni de distancia.


Así como se reconoce una melodía preferida

yo reconocí tu voz desde otra vida,

te amaba antes...

lo sé.


Hoy te encontré

y no es el momento,

no es tiempo de develamientos.


Comprendo todo…

pero es que el amor no maneja esto del tiempo…

se arrebata y se enoja con la paciencia,

que construye despacio.


Hoy debo seguir, buscar,

andar por las ramas

hasta dar con la raíz

de este cielo intenso de matiz gris.



miércoles 24 de junio de 2009

Que vuelvan las mariposas


Donde están las mariposas?

no las vi pasar.

¿A donde habrán ido sin avisar?

no las vi marcharse,

emigraron a otros cuerpos talvez…

y me dejaron acá

vacía y sola.


En mi mente se quedó la sensación

y la añoranza me hace oír aun el aleteo revoltoso

que no quiere regresar,

tengo el vientre entumecido y triste

como una planta que olvidaron regar.


Mi estomago huérfano

no sabe que hacer,

extraña los tiempos

en que todo se ve florecer.

Esas ingratas multicolores

se desvanecieron como una estrella fugaz

en un segundo,

se llevaron la primavera lejos de acá.


Me dejaron árida

en un témpano

con el más frío invierno corriéndome atrás.

¡Por favor ya regresen!

que duelen los días…

me llevo mal con la rutina,

con la monotonía del amor,

cada vez más seguido me visita el hastío.


Me toca hoy forcejear con la resignación,

no quiero entregar este amor,

no quiero dejarlo pasar.

Me duelen las manos

de resistir la puerta

por mantenerla cerrada,

no quiero que entre el olvido.


Quiero que vuelvan las mariposas

que retozaban aquí,

que se paseaban sedosas,

que cosquillaban poesía

y me hacían feliz.